LAS TRANSICIONES EN EL FUTBOL

LAS TRANSICIONES EN EL FUTBOL

El fútbol como deporte de equipo, con oposición directa, en un espacio común (terreno de juego) y participación simultánea de los jugadores, es un juego que se compone de dos fases que están determinadas por la posesión del balón:

FASE DEFENSIVA
FASE OFENSIVA

Estas dos fases se dan de manera alternativa en el transcurso del juego, y el paso de una fase a otra es lo que llamamos TRANSICIÓN.

La transición, por lo tanto, es el momento y la capacidad de un equipo de pasar rápidamente de ataque a defensa – TRANSICION DEFENSIVA (cuando el equipo que pierde la posesión del balón pasa a realizar labores defensivas) o de defensa a ataque – TRANSICION OFENSIVA (cuando el equipo que recupera la posesión del balón pasa a realizar funciones ofensivas) y de su desarrollo en la continuidad del juego, realizando una opción de ataque o de defensa.

Las transiciones son fases del juego muy breves en su desarrollo, pero muy amplias en riqueza táctica, ya que tienen una gran influencia en el juego, pues de ellas surgen gran cantidad de situaciones de gol.

  • EVALUACION

Como se viene observando en varios estudios, de reconocida trayectoria, en el fútbol de hoy entre un 20-300% de los goles son realizados a balón parado y entre un 40-50% son hechos en fase de transición.

El fútbol de hoy es cada vez más  decisivo en su velocidad y en cómo los equipos pasan de defensa a ataque y de ataque a defensa.

Estos estudios nos reflejan que la duración de la fase ofensiva se caracteriza por su brevedad, porque la mayoría de los goles se consiguen en fases de menos de 10 segundos y con uno a cinco pases en el 75 % de los goles en juego.

Se cambia radicalmente la efectividad de la materialización de los goles marcados cuando la fase supera los seis toques en las transiciones ya que el tiempo que se da al adversario, (que está en la fase contraria (defensiva), le ofrece la posibilidad de organizarse en sus tareas defensivas y por lo tanto la dificultad aumenta.

La parte básica de las transiciones es de carácter mental o psicológico, donde la velocidad de cambio mental de concepto de trabajo es primordial y su rapidez en la toma de decisión de actuar consecuentemente si se está o no en posesión del balón.

  • TRABAJO DE LAS TRANSICIONES EN LOS ENTRENAMIENTOS

Los cambios de fases del juego o transiciones son muy importantes de entrenar y deben tener una asimilación clara en los jugadores para favorecer la implicación y el trabajo de equipo.

Se debe empezar inicialmente en pequeños grupos, para ir aumentando el número de participantes en cada uno de los ejercicios.

Si lo realizamos en la parte preparatoria de la sesión, antes de la parte principal del entrenamiento, apreciaremos unos resultados generalmente rápidos, en relación con la solidaridad del jugador y de compromiso con la tarea encomendada, y asimismo fundamentaremos unos automatismos al respecto muy visibles.

Otros ejercicios con rondos de posesión y recuperación e implicando a todo el equipo ya deben formar parte del entrenamiento permanente, y marcar unos constantes a lo largo de nuestra fase de entrenamiento, tanto si es pretemporada como si estamos en un periodo competitivo.

  • QUE VALORAR EN LAS TRANSICIONES

Es muy importante la velocidad con la cual el equipo debe llegar a la portería rival  o bien consiga reorganizarse, dependiendo en la fase en la que se encuentre el equipo, y la verticalidad que el equipo tiene sobre el terreno de juego para obtener un balance ofensivo o defensivo eficaz.

Se deben automatizar las acciones e inculcar a los jugadores la necesidad de terminar la jugada en las transiciones ofensivas para no generar una nueva transición en contra, lo cual es más que importante de entrenar, como comente anteriormente.

En las transiciones defensivas también debemos de automatizar los movimientos y el orden con el cual nuestro equipo debe de reorganizarse, o bien, como comenzar el press tras perdida en esa fase defensiva.

En el fútbol actual cada vez los jugadores corren más, los espacios son cada vez más pequeños y las velocidades de ver, pensar y operar son cada vez menores, por lo que las fases de transición son constantes en un partido.

No basta solo con tener la posesión del balón o con poner a jugadores talentosos juntos, se debe tener claro, obviamente dependiendo del nivel de los deportistas, cómo y para qué jugamos y cómo podemos conseguir lo que buscamos, siempre basando esas transiciones en nuestro modelo de juego.

Salvando las transiciones y las acciones a balón parado, son muy importantes los goles que se consiguen cuando el equipo rival está iniciando el juego o pasando de defensa a ataque, ya que al propio equipo le es casi imposible volver a cambiar de transición, dada la brevedad del tiempo que su oponente pasa de recuperar a atacar. También es fundamental como el equipo está predispuesto en el campo teniendo en cuenta el sector donde recupera y ataca el rival cuando el rival se encuentra en fase defensiva.

  • LA TRANSICIÓN DE ATAQUE A DEFENSA

Es la transición que realizamos tras una pérdida de balón en juego, y dependiendo de nuestro modelo de juego podemos clasificarla de diferentes maneras o bien ordenar a nuestros jugadores como reorganizarse ante esta situación.

Las obligaciones individuales en la fase de transición ataque-defensa en los jugadores desbordados que han perdido la posesión del balón, en general, son:

  • El más próximo presiona al poseedor del balón o va en ayuda del que presiona con la finalidad de ganar tiempo y facilitar el repliegue de sus compañeros, teniendo muy en cuenta la capacidad psicológica de nuestro equipo y como venimos hablando la forma de entrenarlo es básica, ya que en ciertos jugadores es muy difícil hacerles ver lo importante que es el cambio de actitud ofensiva-defensiva.
  • El resto de jugadores pasa, cuanto antes, a ocupar las demarcaciones correspondientes para evitar las líneas de pase del balón ejerciendo una reducción de espacios en el terreno de juego.

 

  • TIPOS DE TRANSICIONES DE ATAQUE A DEFENSA

Podemos encontrar dos situaciones distintas:

  • Si nuestro equipo realiza una defensa organizada:

El equipo defenderá según el modelo de juego con una forma de ocupar el terreno de juego determinada y en base a unos principios defensivos característicos.

Se basa  en una correcta posición defensiva con las posiciones defensivas bien ocupadas y con una organización en el repliegue, defensa de contención y presión de nuestros atacantes.

  • Si nuestro equipo realiza una defensa no organizada o circunstancial:

Se trata de la defensa de urgencia en la fase de transición negativa o defensiva del juego y se basa en interrumpir o retrasar el juego hasta que la defensa se establezca.

La defensa circunstancial suele organizarse en dos momentos o sub-fases:

– Neutralizando el juego mediante faltas, el fuera de juego o interceptaciones dado que el equipo normalmente se encuentra mal parado o con un balance negativo. Con esta transición debemos tener en cuenta el riesgo de tarjeta al cual se arriesga el jugador cortando la acción y al peligro que genera la situación límite del fuera de juego, en ambos casos estará muy presente la toma de decisión de nuestros jugadores.

– Recuperando el equilibrio defensivo, posteriormente,  mediante presión o temporizaciones defensivas, y ganar tiempo para recomponer la estructura defensiva.

  • LA TRANSICIÓN DE DEFENSA A ATAQUE

En cualquier zona del terreno de juego en la que se recupere el balón, se debe decidir rápidamente si se realiza un ataque rápido o un ataque más elaborado.

En cualquiera de los dos casos la decisión debe ser la de asegurar la primera acción con el balón, bien con una conducción, con un pase adelante, lateral, atrás, corto, medio, largo, etc.

Es muy importante que los jugadores sepan discriminar esta acción, ya que un reconocimiento inadecuado hará que nuestro equipo solo juegue a una velocidad (la de la recuperación), casi siempre acelerada y sin tener pausa, arriesgando perder rápidamente el balón, estirando el equipo en el campo,  llegando con pocos efectivos y caer en un desgaste físico excesivo.

Dependiendo de nuestro sistema defensivo, de nuestra disposición en la presión y del estilo de juego del adversario, entre otros, podríamos diferenciar claramente sectores del terreno de juego en los cuales se puede recuperar el balón con más frecuencia, y que dispositivo ofensivo proponemos, acorde a las características de nuestros jugadores y de las del adversario.

Aquí hay un abanico de posibilidades inmensas, y queda abierto al criterio del entrenador.

  • TIPOS DE TRANSICIONES DE DEFENSA A ATAQUE
  • Ataque organizado o posicional:

Se basa en cambios de orientación, paredes, triangulaciones, ataques donde hay cierta elaboración, donde se llega con más jugadores y de forma más elaborada, pero siempre sin tomarse un tiempo excesivo ya que sino dejaría de ser una transición para pasar a ser un juego elaborado.

Los objetivos colectivos de un equipo que hace la transición de defensa a ataque, son la progresión rápida y ganar espacios a la espalda de las líneas rivales creando, ocupando y aprovechando los espacios libres.

  • Ataque rápido:

Se basa en el juego directo y aprovechando la desorganización defensiva rival, con pocos jugadores, con pocos toques y a gran velocidad, se puede realizar de dos formas:

– Progresión convergente (más rápido y por el centro).

– Progresión divergente (se elabora por las bandas y es más lenta).

Fuente: David Pérez

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